Nuevamente se impone la fuerza contra la razón, ahora en Bolivia. El país que después de casi catorce años bajo el comando de Evo Morales logra surgir de la más extrema pobreza a uno de los países en América del Sur con mejores renovaciones sociales. Una vez más determinan los que tienen las armas cómo se solucionan los problemas democráticos. Los conflictos de Bolivia podrán siempre ser muchísimos, pero las cuestiones constitucionales al parecer no se solucionarán de otra forma sino bajo la tutela de los militares.

Evo Morales en una emotiva conferencia de prensa delata que este golpe de estado ya se había configurado antes de las elecciones y que buscaron crear las condiciones de caos justamente en las elecciones para justificar la involucración de militares. El presidente denuncia cómo grupos de paramilitares atacan, golpean y mutilan a pobladores, gente pobre y humilde en las diferentes comunidades. También extiende Evo un mensaje a sus seguidores de protegerse y de buscar las condiciones que no se expongan a la persecución que muy seguro será el modo de operar de los que atentaron contra la seguridad nacional.

El vicepresidente, Álvaro García Linera, enumera un sinfín de logros que durante todos los años al mando del gobierno han conquistado. No deja de ser una conferencia de prensa envuelta en una tristeza enorme en sus rostros. Declara que fuerzas extrañas con propósitos obscuros crearon las condiciones para lograr la desestabilización social

Nuevamente estamos enfrente al modus operando de la derecha fascista que nunca estará de acuerdo en que se creen condiciones de bienestar, donde la redistribución de las riquezas naturales sean parte de todos.

Muchos amigos seguramente dirán que esto estaba por esperarse poniendo así una crítica a la dirección bajo la tutela de Evo Morales. Conjeturando de que la culpa es de él por haberse adjudicado una permanencia en el poder desmesurada. Lo podremos discutir y volver a enfrentar nuestros argumentos. Lo sé, pero en todos los casos los métodos democráticos no parecen poder defenderse de los que tienen las armas. No existen argumentos que atenten contra una perspectiva humanista con un golpe de estado, donde la fuerza se interpone como solución, cuando todos sabemos de siempre que el único interés que los militares defenderán son el de los pocos. Usando el terror como herramienta.

Vemos nuevamente que un gobierno popular sucumbe enfrente a la mano negra del fascismo, de los que siempre estarán dispuestos a vender el derecho de todos. ¿O cree alguno que este golpe militar es para seguir el proceso social y de beneficencia a todo el pueblo boliviano?

Yo lo único que espero a que existan fuerzas mucho más grandes que la violencia. Que los procesos que ahora en Chile toman fuerza en la vos de un pueblo que se levantó sin armas, no concluyan también en un golpe militar. Espero que no tengamos razón, que nos equivoquemos rotundamente.

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here